Los residentes están sujetos al impuesto sobre la renta de hasta el 40 % sobre sus ingresos mundiales
Irlanda ofrece en casos limitados, para personas no domiciliadas, tributación según el principio de remesas
No existe impuesto sobre el patrimonio, pero las donaciones y herencias por encima de determinados mínimos exentos pueden estar sujetas al Capital Acquisitions Tax (CAT)
Se aplican altos requisitos de cumplimiento normativo y transparencia
Por lo general, una sociedad constituida en Irlanda se considera residente fiscal en Irlanda, salvo que una regla de un convenio de doble imposición asigne la residencia a otro Estado. Son determinantes la dirección efectiva y la documentación
Si la dirección efectiva permanece en el extranjero, la sociedad puede ser gravada en el Estado de residencia
Las estructuras de PI y licencias se revisan estrictamente. La creación de valor y la sustancia deben encajar con la atribución de beneficios
Los socios no residentes deben cumplir requisitos de KYC y AML
Irlanda es miembro de pleno derecho de la Unión Europea y de la Eurozona, está situada en el noroeste de Europa, cuenta con unos 5,4 millones de habitantes y utiliza el euro (EUR) como moneda oficial. Se permite el 100 % de propiedad extranjera y existe acceso sin restricciones al mercado interior de la UE.
Una Irish Limited Company (LTD) se constituye conforme al Companies Act 2014 y está reconocida en toda la Unión Europea. El tipo del impuesto de sociedades es del 12,5 % sobre la actividad comercial activa, mientras que los ingresos no operativos o pasivos suelen tributar al 25 %. Irlanda aplica una retención en origen del 25 % sobre dividendos, aunque, según la residencia del socio y con la documentación correcta, pueden ser posibles exenciones o reducciones por convenio.
Las sociedades constituidas en Irlanda se consideran, por regla general, residentes fiscales en Irlanda, salvo que un convenio de doble imposición asigne la residencia a otro Estado. La dirección efectiva, las decisiones del consejo y la sustancia son factores decisivos. Irlanda no es una jurisdicción con requisitos de sustancia bajos y espera una presencia operativa real si los beneficios han de tributar allí.
Irlanda no figura en ninguna lista negra de la UE y cuenta con una amplia red de más de 70 convenios de doble imposición, lo que aporta seguridad jurídica y aceptación internacional. La jurisdicción está ampliamente reconocida por bancos de la UE, proveedores FinTech e instituciones de pago.
El registro del IVA suele ser sencillo, siempre que la actividad esté claramente definida y se alcancen los umbrales. Los límites estándar suelen situarse en 42.500 EUR para servicios y 85.000 EUR para bienes, aunque pueden existir particularidades según la actividad.
Al menos un director debe residir en el EEE; como alternativa, es posible la garantía legal conforme a la Section 137. Se admiten plenamente socios extranjeros y se permite una participación extranjera del 100 %.
El acceso a servicios bancarios es sólido, con conexión a SEPA, SWIFT y la infraestructura de pagos de la UE. No obstante, los bancos exigen una lógica de negocio clara, documentación completa y comprobaciones KYC exhaustivas, especialmente en el caso de fundadores no residentes.
Por lo general, la constitución puede realizarse completamente a distancia a través de proveedores de servicios. La apertura de cuenta también puede ser parcialmente remota; sin embargo, según el banco y el perfil de riesgo, pueden requerirse revisiones de cumplimiento ampliadas o procesos de identificación presenciales.
Contáctenos para una revisión individual y, si procede, alternativas de estructuración más adecuadas.
Por lo general, sí, si la actividad está clara y la documentación está completa. Los umbrales estándar se sitúan en torno a 42.500 EUR para servicios y 85.000 EUR para bienes, con particularidades según el sector.
Por lo general, la constitución de la sociedad es posible a distancia. La apertura de cuenta también puede realizarse parcialmente en remoto; no obstante, según el banco y el perfil de riesgo, pueden ser necesarias comprobaciones adicionales o pasos presenciales.
Por lo general, la constitución de la sociedad es posible a distancia. La apertura de cuenta también puede realizarse parcialmente en remoto; no obstante, según el banco y el perfil de riesgo, pueden ser necesarias comprobaciones adicionales o pasos presenciales.
No. Irlanda no figura en la lista de la UE de jurisdicciones fiscales no cooperativas.
Hay bancos locales consolidados y soluciones FinTech sólidas, pero los fundadores no residentes deben contar con comprobaciones intensivas de KYC y de origen de fondos, así como con plazos de tramitación más largos.
Al menos un director debe residir en el EEE; como alternativa, puede utilizarse la garantía legal conforme a la Section 137 del Companies Act 2014.
| Carga fiscal | Banca | Reputación | Burocracia | Seguridad jurídica | Costes | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Irlanda | 12,5% |
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desde 1.950 EUR |
| EE. UU. | 21-0% |
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desde 1.900 EUR |
| Singapur | 0% |
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desde 2.950 EUR |
| Hong Kong | 0% |
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desde 1.900 EUR |
| Chipre | 15% |
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desde 1.900 EUR |
| Malta | 5% |
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desde 2.500 EUR |
| Fideicomiso | 0% |
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desde 4.900 EUR |
| Inglaterra | 25-19% |
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desde 1.000 EUR |
Su país de residencia puede establecer obligaciones fiscales y de reporte para actividades empresariales en el extranjero, así como para ingresos por dividendos; en determinados casos, incluso cuando no se distribuyen beneficios.
Dependiendo de su situación personal, puede ser necesaria una estructura holding adecuada para cumplir la normativa fiscal y evitar riesgos tributarios innecesarios.
Para determinar qué jurisdicción y estructura se ajustan mejor a sus necesidades, utilice el formulario de contacto y describa sus planes con el mayor detalle posible.
Nuestros asesores revisarán su caso con gusto y le apoyarán en consecuencia.